Si has notado que el pelaje de tu perro se ve descuidado, deja "nieve" (caspa) por donde pasa, o tiene un olor rancio constante incluso justo después de bañarlo, es muy probable que esté sufriendo de seborrea canina.

La seborrea es un trastorno de la piel provocado por un defecto en la queratinización (el proceso de renovación celular) y en la producción de las glándulas sebáceas. En lugar de tener un ciclo normal, las células de la piel se renuevan demasiado rápido, lo que provoca descamación y, a menudo, una producción excesiva de grasa.

Tipos y causas de la seborrea canina

Existen dos formas principales en las que se presenta este problema (y muchos perros pueden tener una combinación de ambas):

  • Seborrea seca: Se caracteriza por la piel seca y escamosa, con

    mucha caspa visible en el pelo.
  • Seborrea oleosa: La piel y el pelaje se vuelven excesivamente

    grasosos, con un tacto pegajoso y un olor muy fuerte y desagradable.

En cuanto a las causas, la seborrea se divide en dos categorías:

1. Seborrea Primaria (Genética): Es un problema hereditario. Algunas razas nacen con una predisposición a este trastorno, y los síntomas suelen aparecer cuando el perro es joven (antes de los dos años). Las razas más afectadas incluyen el Cocker Spaniel, Basset Hound, West Highland White Terrier, Pastor Alemán y Golden Retriever.

2. Seborrea Secundaria: Es la más común. En este caso, la seborrea no es la enfermedad en sí, sino el síntoma de un problema oculto. Las causas subyacentes más frecuentes son:

  • Alergias (alimentarias o ambientales).

  • Desequilibrios hormonales (como el hipotiroidismo o la enfermedad de

    Cushing).
  • Parásitos externos (ácaros, pulgas o garrapatas).

  • Infecciones por hongos o bacterias.

  • Dietas de baja calidad con deficiencia de ácidos grasos esenciales

    (Omega 3 y 6).

Síntomas: ¿Cómo identificarla?

Además de la caspa y la grasa, la seborrea suele acompañarse de otras señales molestas para tu mascota:

  • Picazón constante (el perro se rasca, lame o muerde la piel).

  • Mal olor corporal persistente (incluso después del baño).

  • Piel enrojecida o inflamada, especialmente en pliegues, axilas y

    vientre.
  • Engrosamiento de la piel y costras.

  • Pérdida de pelo en las zonas afectadas.

Diagnóstico y Tratamiento

No intentes bañar a tu perro con champús anticaspa para humanos, ya que el pH de nuestra piel es diferente al suyo y podrías agravar gravemente el problema. Debes acudir al veterinario para que determine si la seborrea es primaria o secundaria (mediante raspados de piel, análisis de sangre o pruebas de alergia).

El tratamiento dependerá de la causa, pero generalmente incluye:

  • Terapia tópica: Es la base del tratamiento. El veterinario te

    recetará un champú antiseborreico específico (queratolítico o queratoplástico) que ayuda a regular la producción de grasa, eliminar las escamas y calmar la picazón. Al principio, es posible que debas bañar a tu perro varias veces por semana.
  • Tratamiento de la causa subyacente: Si la culpa es de una alergia,

    una hormona o un parásito, hay que tratar ese problema de raíz o la seborrea nunca desaparecerá.
  • Suplementos: Añadir ácidos grasos Omega 3 y 6 a su dieta es

    fundamental para fortalecer la barrera cutánea y mejorar la salud de su piel y pelaje.
  • Medicamentos: Si el perro se ha rascado tanto que ha desarrollado

    una infección bacteriana o por hongos secundaria, el veterinario recetará antibióticos o antifúngicos orales.
Autor de Hill's Hills Author
Autor del personal

Uno de nuestros autores preparó este artículo para usted.